
A partir del 20 de mayo entra en vigor en la Unión Europea un nuevo reglamento que regula el mercado de alquiler a corto plazo. Se espera que esto conduzca a una reducción de la oferta y a un aumento gradual de los precios, ya que el nivel actual del coste de las pernoctaciones en Bulgaria se mantiene significativamente por debajo de la media europea.
El reglamento prevé la creación de un sistema unificado de intercambio de datos entre los estados miembros de la UE y las plataformas de alquiler a corto plazo. Cada país está obligado a proporcionar un punto de entrada digital (interfaz API) a través del cual se transmitirá la información sobre las propiedades registradas: números de registro, estado y posibles restricciones.
Las plataformas, a su vez, comenzarán a proporcionar datos sobre las propiedades anunciadas — el número de pernoctaciones realizadas, el número de huéspedes recibidos y otros indicadores clave. Si se detectan discrepancias, el estado tendrá derecho a exigir la eliminación de dicha propiedad de las plataformas.
El reglamento se aplica a todas las plataformas con más de 4500 anuncios, incluidas las regionales, y afecta a cualquier propiedad que se alquile a corto plazo dentro del territorio de la UE.
Bulgaria ya tiene una ventaja significativa: a finales de 2019 y principios de 2020 se introdujo en el país un régimen de registro que coincide en gran medida con los requisitos europeos. No obstante, será necesario actualizar la legislación local para cumplir plenamente con las nuevas normas. Para los usuarios finales — tanto propietarios como inquilinos — no se esperan cambios sustanciales.
El principal efecto del reglamento será un mayor control y la legalización del sector. Según estimaciones, aproximadamente la mitad de las propiedades que se alquilan a corto plazo en Bulgaria todavía operan en la zona gris. Después del 20 de mayo, esto será prácticamente imposible: las propiedades no registradas no podrán anunciarse en las grandes plataformas, y encontrar clientes por cuenta propia será extremadamente difícil. Se espera una casi total "transparencia" del sector.
Para los consumidores, la ventaja clave será una mayor seguridad — una reducción significativa de los anuncios fraudulentos y la introducción de estándares mínimos para los alojamientos.
Para los propietarios, la carga administrativa no aumentará significativamente, ya que existe desde 2020. Los impuestos siguen siendo bajos en su cuantía, pero variados en su tipo: impuesto turístico, impuesto de patente, cotizaciones a la seguridad social. Según los expertos, el primer paso debería ser la completa "transparencia" del sector, y solo entonces se podrá pensar en simplificar los procedimientos.
El mercado de alquiler a corto plazo en Bulgaria ha experimentado serias fluctuaciones. Tras un pico en 2019, se produjo una caída de aproximadamente el 50% durante la pandemia, y ahora el sector vuelve a estar en auge. Se mantiene una estacionalidad pronunciada — especialmente en la costa del Mar Negro y en las estaciones de invierno — mientras que en las grandes ciudades (Sofía, Plovdiv) la demanda es más uniforme durante todo el año.
La próxima corrección al alza de los precios no está relacionada tanto con la inflación o la clásica relación oferta-demanda, sino más bien con los cambios regulatorios. La reducción esperada de la oferta afectará naturalmente a los precios. A largo plazo, los niveles de precios dependerán de cómo Bulgaria pueda desarrollarse como destino turístico.
En el debate europeo, el alquiler a corto plazo suele ser señalado como el principal culpable del sobreturismo. El nuevo reglamento proporcionará datos reales sobre los que se puedan construir políticas adecuadas. En la propia Bulgaria, este problema no existe todavía — al contrario, un porcentaje significativo de la vivienda, especialmente en Sofía, permanece deshabitado.
Actualmente, la rentabilidad del alquiler a corto plazo suele ser inferior a la del alquiler a largo plazo. Sin embargo, la esperada reducción de la oferta podría cambiar esta tendencia en el plazo del próximo año o año y medio. Para quienes estén dispuestos a trabajar dentro de la regulación, se abre una buena oportunidad para entrar en este mercado.